II Domingo de Cuaresma

Después de la confesión de Pedro y de la Transfiguración y antes de hacer este milagro, Jesús les anuncia su Pasión. Este es uno de los rasgos amorosos de Jesús, para que no fluctúe su fe. 


4 Ideas del Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma

“A través del desierto, Dios nos guía a libertad”.

El desierto como el lugar del primer amor, donde nuestra libertad puede madurar en una decisión personal de no volver a la esclavitud, pues todos tenemos ataduras dentro de nosotros y los mandamientos son el camino.

Nos propone 4 acciones para hacer concreta esta cuaresma:

  1. Querer ver la realidad. El Señor es un Dios que ve y escucha. ¿El grito de los oprimidos nos llega también a nosotros? ¿Nos sacude? Ante la globalización de la indiferencia el Señor nos pregunta, como en el génesis: ¿Dónde estás? ¿Dónde está tu hermano? Con el bautismo he nos sido liberados, pero añoramos la esclavitud, añoramos la seguridad de lo conocido, como en el éxodo. Allí es Dios quien ve, se conmueve y actúa, el pueblo no lo pide. Vivimos en déficit de esperanza, pero Dios no se cansa de nosotros. 
  2. Luchar contra la seducción que llevamos dentro de sentirnos omnipotentes y reconocidos, para volver a ser pequeños. La humildad es la fuerza silenciosa que sostiene y sana el mundo.
  3. Actuar, que es también detenerse, en la oración y ante el hermano herido. Esa dimensión contemplativa ante la presencia de Dios en la carne del prójimo, para que la limosna, la oración y el ayuno sean un único momento de apertura y vaciamiento.
  4. Tomar decisiones comunitarias. Reflexionar sobre nuestros estilos de vida. Que se nos note la alegría, porque el amor hace nuevas las cosas, empezando por las más pequeñas.

 

En conclusión. Es un tiempo de nuevo esperanza. De buscar y arriesgar. Abrazar el riesgo de pensar que no estamos en una agonía, sino en un parto.

 

La cuaresma es tiempo de conversión, tiempo de libertad.


Novena de la Inmaculada

El día de la Inmaculada, celebraremos el LXXXVI Aniversario de nuestra fundación.

En estos días vamos a recorrer la historia del Instituto a través de las advocaciones de a Virgen que han tenido un protagonismo especial en ella.

Ntra. Sra. de la Merced

Porque comenzamos nuestro apostolado en las prisiones.

Altar de la Capilla de las Mercedarias

El 8 de diciembre de 1937, D. Doroteo celebraba la eucaristía de una Primera comunión en la Capilla de las Mercedarias en este altar.

Entre las asistentes, las 5 primeras cruzadas.

Así, en el anonimato, comenzaba su andadura lo que sería el Instituto Secular Cruzada Evangélica.

Ntra. Sra. de la Mayor

Con 11 años, viajó a Sigüenza con su padre para pedir el ingreso en el Seminario. 

Al llegar, entró a la Catedral y le ofreció a la Virgen de la Mayor sus únicos 10 céntimos, poniendo en sus manos su vocación.

Ntra. Sra. de la Carrera

De Matute de Almazán, pueblo de Soria donde nació el Venerable Doroteo Hernández Vera el 28 de marzo de 1901.



XXXII Aniversario de la Partida hacia la Casa del Padre del Venerable Doroteo Hernández Vera

Don Doroteo era consciente de lo que le pasaba.

Hacía grandes esfuerzos por comunicarse con la palabra.

Y cuando esto no le era posible, lo hacía escribiendo. Pero poco a poco le fue imposible escribir. Y finalmente, moverse.

Ya no se podía hacer nada. Se le veía tranquilo con paz. Había recibido los sacramentos. En sus manos movía las cuentas del Rosario y miraba el cuadro de la Virgen que había pedido colgar a los pies de su cama, cuando se dio cuenta de que su enfermedad no tenía remedio, pues quería que su última mirada fuera para Ella.

Se encontraba rodeado por las cruzadas, llenas de dolor y de agradecimiento.

Seguía pasando cuentas del Rosario sobre la mano de la cruzada que tenía cogida la suya.

 

Así, hasta las 2:23, tras esa mirada especial a la Virgen.

 

Era el 6 de noviembre de 1991.

Pincha aquí para ver como lo hemos vivido



¿Qué son los Institutos Seculares?

“Os halláis en una misteriosa confluencia entre dos poderosas corrientes de la vida cristiana, recogiendo riquezas de una y de otra. Sois laicos, consagrados como tales por los sacramentos del Bautismo y de la Confirmación, pero habéis escogido el acentuar vuestra consagración a Dios con la profesión de los consejos evangélicos aceptados como obligaciones con un vínculo estable y reconocido. Permanecéis laicos, empeñados en el área de los valores seculares propios y peculiares del laicado (Lumen gentium 31), pero la vuestra es una «secularidad consagrada».”

 

Pablo VI. Discurso a los Responsables Generales de los Institutos Seculares, 20 de septiembre de 1972

Conoce más en la web de la Conferencia Española de Institutos Seculares